La FAM présente au « Día del Homenaje a las Víctimas del Exilio » à Alcalá de Henares, le 8 mai 2022

Verónica Sierra Blas et Joëlle Santa Garcia représentent la FAM


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L’événement sur le Twitt d’Alcalá de Henares


 

«DÍA DE HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL EXILIO»
Teatro Salón Cervantes, Alcalá de Henares, 8 de mayo de 2022

Discurso de Joëlle Santa-Garcia, presidenta de la
Fundación Antonio Machado de Collioure (FAM)

 

1. Agradecimiento por la invitación al acto:

Quisiera comenzar mi intervención dando las gracias al Ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y memoria Democrática y al Alcalde de Alcalá de Henares, por haber tenido la deferencia de invitarnos a la Fundación Antonio Machado de Collioure, a este acto en homenaje a las víctimas del exilio.

2. Breve reseña de nuestro trabajo de memoria:

El 28 de enero de 1939 llegó A. Machado destrozado moral y fisicamente « casi desnudo como los hijos de la mar» al pequeño pueblo de Collioure. Tres semanas después el 22 de febrero a las 3h30 de la tarde su vida se apagó en una de las habitaciones del Hotel Quintana. Tenía 64 años. Al día siguiente fue enterrado en el cementerio municipal del pueblo, donde hoy día descansa. Desde entonces y hasta ahora su tumba no ha dejado de recibir visitas en señal de admiración y de respeto. Se cuentan cada año por cientos las personas que, de toda condición, profesión y edad, conocidas o anónimas, acuden a Collioure para honrar su memoria, y junto a ella, la memoria de todos los exiliados y exiliadas españoles que llegaron a Francia huyendo del franquismo.

Pocos años después de la Segunda Guerra Mundial nació la Asociación de Amigos de Antonio Machado y en 1977 ésta se reconvirtió, gracias a Monique Alonso, Manuel Valiente y Antonio Gardó, en la Fundación Antonio Machado de Collioure. Fue en los años 80 cuando nuestros fundadores decidieron instalar un buzón al lado de la sepultura del poeta con el fin de que todos los mensajes y regalos que la gente dejaba sobre la lápida, en señal de admiración y como homenaje, pudieran conservarse en el futuro.
Actualmente, todas estas ofrendas y muestras de cariño, que siguen llegando sin parar, se guardan en nuestro archivo gracias al trabajo que, desde el año 2010, realiza la profesora Verónica Sierra Blas, de la Universidad de Alcalá, junto con sus estudiantes.

El objetivo de nuestra Fundación, es «Perpetuar la memoria del gran poeta y humanista español, difundir su obra y pensamiento, y promover las investigaciones y los estudios acerca del hombre y sus escritos». Para ello, celebramos anualmente, siempre el domingo más próximo al 22 de febrero, el aniversario del fallecimiento de Antonio Machado, momento en el que se reúne en Collioure un gran número de personas venidas tanto de España como de Francia, e incluso desde otros países, Por la mañana se entregan los diferentes premios y se dan conferencias sobre A.Machado, su vida u obra. Y acto seguido, todos los participantes se dirigen hacia el cementerio para depositar flores, leer poemas y recordar alrededor de la tumba esta tragedia.

Además de conmemorar el aniversario de la muerte de Antonio Machado, realizamos visitas didácticas a Collioure; publicamos libros -el último de ellos, titulado Collioure… Los días azules de Antonio Machado, da cuenta de nuestra larga trayectoria-; organizamos jornadas científicas y presentaciones de obras de diversos géneros. Convocamos también cada año nuestro Premio Internacional de Literatura, en el que se dan cita numerosos escritores de todas partes del mundo y por el que acabamos de recibir este año 2022 la medalla de San Isidro de manos de la Unión Nacional de Escritores de España (UNEE).

Los jóvenes tienen un papel importantísimo en nuestra fundación. En 2007 se creó el Premio de Escritura de alumnos de institutos y en 2013 se creó el Premio de los alumnos de colegios Nuestro objetivo es extender en los centros docentes franceses y españoles el estudio de la obra, pensamiento y vida de Antonio Machado. Permitir a alumnos de idiomas diferentes, intercambiar opiniones y comentarios. De hecho, podemos afirmar con orgullo que hoy día, en nuestro departamento, el de los Pirineos Orientales, todos los jóvenes saben quién fue Antonio Machado y por qué está enterrado en Collioure.

3. Agradecimiento al Gobierno español:

Quisiera aprovechar que estoy en posesión de la palabra para darle las gracias públicamente al Gobierno de España por el apoyo que nos brinda.

Para nosotros, recibir en Collioure en febrero de 2019 la visita de D. Pedro Sánchez, tras 80 años sin haber contado con representación institucional española en nuestros actos de homenaje, supuso el reconocimiento de nuestro trabajo por mantener viva la memoria de Antonio Machado y, junto a ello, la memoria de los exiliados y exiliadas españoles. La visita del Presidente representó para los pocos supervivientes del exilio derivado de la Guerra Civil y de la dictadura y para sus hijos y sus nietos, un hecho histórico, como lo es también este día que hoy compartimos en este precioso teatro en cuyo escenario, ellos y ellas, son y deben ser los únicos y auténticos protagonistas.
Igualmente, que el Gobierno español nos haya concedido recientemente la Placa de Honor de la Real Orden de Isabel La Católica -que nos entregó D. Fernando Martínez Sánchez-, constituye para nuestra Fundación el mejor galardón que podemos recibir por nuestra tarea de preservación y difusión de la memoria. Esta placa es para los que ya no están, para los que continúan en el camino que ellos emprendieron e iniciaron y para las generaciones futuras que obrarán para que el trabajo de memoria continúe y que las huellas que dejan las ideas humanistas de don Antonio nunca se borren

4. La tumba de Antonio Machado, un lugar de memoria:

Para terminar, quisiera únicamente mencionar la importancia que la tumba de Antonio Machado tiene como lugar de memoria. La familia Machado cruzó la frontera junto a más de medio millón de republicanos con quienes compartió miedos, ilusiones y penas. Para D. Antonio, aquellos que huían en retirada, como él, no eran ni mucho menos la España derrotada, como la prensa de la época se empeñaba en pregonar. El poeta murió convencido de que «La España republicana había perdido la guerra, pero humanamente la había ganado». Lo cierto es que esta idea mantuvo esperanzada a los exiliados que al llegar a Francia , se encontraron con una realidad que no esperaban – me refiero a los campos de internamiento.

Algunos piensan aún que el cuerpo de Antonio Machado debería volver a España: a Madrid, a Sevilla o a Soria, junto a Leonor. Pero hacer eso sería negar una parte de la Historia, de su historia, de nuestra historia. Su tumba en Collioure no solo representa y recuerda la tragedia de aquella guerra que truncó millares de destinos, sino que constituye desde hace décadas un lugar de memoria que todos tenemos la responsabilidad de preservar y de cuidar. Todavía hoy son muchos los descendientes del exilio que acuden a ella porque no saben dónde están enterrados sus seres queridos. Y este hecho, más que ningún otro, evidencia cómo la tumba de Antonio Machado fue, es y será siempre la tumba de todos los exiliados y exiliadas españoles.

Termino con dos versos del gran maestro, el segundo de ellos bien conocido por todos los aquí presentes, puesto que fue el último que el poeta escribió uno de esos pocos días que tuvo ganas y fuerzas de coger la pluma, frente al Mediterráneo, en Collioure:

«Solo la tierra en que se muere es nuestra»

«Estos días azules y este sol de la infancia…»

Muchas gracias.